La Asociación Docentes Jubilados y Retirados de General Villegas realizó el cierre de la muestra con la proyección de la película «Me llamo Agneta». Gladys Pinedo destacó la respuesta del público, agradeció el acompañamiento del Museo y anticipó que los alimentos recibidos como entrada serán destinados a un comedor educativo.
Con una muy buena convocatoria, concluyó una nueva edición de «JubilArte», la propuesta impulsada por la Asociación Docentes Jubilados y Retirados de General Villegas, que durante octubre reunió producciones artísticas de docentes jubiladas en el Museo Municipal Carlos Alonso.
El cierre se realizó con la proyección de la película sueca «Me llamo Agneta», una propuesta que convocó a quienes se acercaron para compartir la última actividad de esta edición. La función permitió sumar un espacio de encuentro y disfrute a una iniciativa que, a lo largo del mes, tuvo como eje principal mostrar el trabajo creativo de las integrantes de la Asociación.
Gladys Pinedo, miembro de la institución, realizó un balance positivo de la experiencia y resaltó especialmente la participación de la comunidad. «Tuvimos una linda respuesta de la gente. La sala estuvo llena de personas mirando la muestra y luego disfrutamos de la película, que fue muy aplaudida», expresó.
También manifestó su agradecimiento a todas las personas que participaron y acompañaron la iniciativa, así como al Museo Carlos Alonso, que brindó el espacio para que las docentes pudieran compartir y difundir sus producciones.
En particular, destacó el trabajo de la coordinadora del Museo, Ana Pontiggia, y del personal de la institución, por la predisposición y el acompañamiento durante el desarrollo de la muestra.

Una propuesta que volvió a poner en valor la creatividad
Esta segunda edición de «JubilArte» permitió reunir una amplia variedad de expresiones artísticas y artesanales. Pintura en acrílico, pastel y óleo, crochet, esculturas en alambre, cerámica, platería, macramé, tejido y trabajos en vidrio fueron algunas de las producciones que pudieron conocerse durante octubre.
La iniciativa propone mostrar que el retiro de la actividad docente no significa dejar de aprender, crear o desarrollar nuevos intereses. Por el contrario, busca visibilizar las actividades que muchas personas encuentran en esta etapa de sus vidas y generar un espacio para compartirlas con la comunidad.
La primera edición se había realizado antes de la pandemia, en el Teatro Español. Después de varios años, la Asociación retomó la experiencia con una nueva convocatoria que también permitió incorporar a jubilados no docentes interesados en presentar sus trabajos.
La segunda edición encontró en el Museo Carlos Alonso un espacio para exhibir las producciones y acercar al público las distintas inquietudes artísticas de sus participantes.
El cierre también tuvo un propósito solidario
La actividad cinematográfica incorporó además un componente solidario. Los alimentos no perecederos recibidos como entrada durante la convocatoria serán destinados a un comedor educativo.
Según adelantó Pinedo, la comisión de la Asociación informará oportunamente a qué establecimiento se realizará la donación, una vez definido el destino de lo recolectado.