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lunes, septiembre 7, 2026
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Caminos rurales: proponen planificar antes de reparar y darle respaldo técnico a las obras

El Colegio de Ingenieros bonaerense presentó un programa que plantea relevar toda la red, definir prioridades y garantizar que los trabajos sean proyectados, ejecutados y supervisados por profesionales matriculados.

El deterioro de los caminos rurales volvió a poner en debate la forma en que se planifican y ejecutan las obras en el interior bonaerense. Frente a los problemas que se repiten después de cada temporada de lluvias, el Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires (CIPBA) planteó cambiar la lógica de intervención: diagnosticar primero, establecer prioridades y recién después ejecutar las obras.

La entidad presentó un Programa Integral de Caminos Rurales que busca reemplazar las reparaciones aisladas por una planificación de toda la red vial de cada municipio.

El planteo parte de una cuestión central: pasar una motoniveladora después de una lluvia puede recuperar temporalmente la transitabilidad, pero no resuelve las causas del deterioro. Según el CIPBA, en la mayoría de los casos los problemas están vinculados con el agua, ya sea por cunetas obstruidas, alcantarillas insuficientes o perfiles de calzada que dificultan el escurrimiento.

Por eso, la propuesta establece como punto de partida la elaboración de un Plan Director de Caminos Rurales, que permita conocer el estado de cada tramo antes de decidir dónde intervenir.

Un mapa para definir prioridades

El relevamiento contempla estudios topográficos, análisis del comportamiento hídrico, inventario de alcantarillas y cunetas, estudios de suelo y medición del tránsito. También incorpora la importancia de cada camino para conectar establecimientos productivos, escuelas y centros de salud.

Toda esa información sería integrada en un Sistema de Información Geográfica (SIG), para clasificar la red y determinar qué intervenciones son urgentes y cuáles pueden programarse a corto, mediano y largo plazo.

La intención es que las decisiones de obra dejen de responder exclusivamente a los reclamos coyunturales y puedan sustentarse en información técnica.

El esquema también tendría impacto sobre la tasa vial rural, ya que permitiría vincular los recursos que aportan los productores con un programa concreto de trabajos y facilitar el control sobre las obras efectivamente realizadas.

Productores, municipios y profesionales

El segundo eje de la propuesta contempla la participación de productores y propietarios frentistas en el financiamiento de obras mediante consorcios. El CIPBA sostiene que ese mecanismo puede permitir avanzar con trabajos que muchas veces quedan demorados, aunque dentro de un esquema institucional y técnico.

En ese sentido, plantea que las obras sean proyectadas, ejecutadas y supervisadas por ingenieros matriculados, desde el diseño de la calzada y el cálculo de los desagües hasta la dirección, inspección y certificación de los trabajos.

La entidad también propone mecanismos de auditoría y certificación antes de liberar los pagos, de manera que los recursos se desembolsen contra avances de obra efectivamente verificados.

El Colegio puso además el foco en la responsabilidad que implica intervenir sobre caminos que forman parte del dominio público. Una obra ejecutada sin planificación puede modificar el escurrimiento y generar inconvenientes en otros sectores de la red o en campos linderos.

Una discusión que atraviesa al interior bonaerense

El programa busca instalar así una discusión que excede el mantenimiento de los caminos. Para el CIPBA, una red vial rural en condiciones no sólo facilita la salida de la producción, sino que también resulta determinante para el traslado de estudiantes, el acceso a la salud y la conectividad de las comunidades rurales.

La propuesta apunta, en definitiva, a que los recursos destinados a los caminos rurales dejen de concentrarse en reparaciones recurrentes y puedan convertirse en obras planificadas, con respaldo profesional, prioridades definidas y mecanismos de control.

En una provincia donde los reclamos por el estado de los caminos rurales se repiten año tras año, el Colegio de Ingenieros busca poner sobre la mesa una alternativa basada en planificación, criterios técnicos y control de los recursos. (Infonoroeste)