Panadería La Holandesa continúa afianzando su presencia en la ciudad a partir de la apertura de su nueva sucursal ubicada en la esquina de Arenales y Rivadavia, un punto estratégico que rápidamente se transformó en referencia para vecinos, estudiantes y trabajadores de la zona. Leticia, una de las responsables del emprendimiento familiar, destacó la respuesta positiva del público y el acompañamiento cotidiano que recibe desde los primeros días de funcionamiento.
Según relató, la elección del lugar estuvo vinculada a la búsqueda de un espacio que permitiera desarrollar la propuesta que tenían pensada, aunque reconoció que la afluencia de público superó ampliamente las expectativas iniciales. “Nunca pensé que iba a pasar tanta gente. La alegría de la gente al recibirnos fue enorme y eso se nota todos los días”, expresó.
La cercanía con establecimientos educativos también se reflejó en el movimiento diario. Durante el ciclo lectivo, alumnos y docentes se acercaron con frecuencia, especialmente hasta el comienzo de las vacaciones de verano. “Eso te da una enorme satisfacción”, señaló Leticia, quien remarcó además que muchas personas se acercaron y la saludaron, reforzando el vínculo con la comunidad.
La nueva sucursal se caracteriza por una amplia variedad de productos dulces y salados, cuidadosamente exhibidos para facilitar la elección del cliente. Entre las opciones se destacan pan de salvado, bizcochitos, chipá, pastafrolas, tartas de coco y tarta bombón, pasteles de distintos rellenos, alfajores de maicena, merengues, galletitas de avena, palmeritas y facturas con diferentes coberturas.
También se ofrece dulce de leche de la misma marca que utilizan para sus elaboraciones, además de otros productos pensados tanto para el consumo diario como para ocasiones especiales.

En ese sentido, Leticia confirmó que el chipá se incorporó de manera regular a la producción y se elabora los martes, jueves y sábados, tanto en la tradicional casa de calle Moreno casi esquina Sarmiento, como en la sucursal de Arenales y Rivadavia. La intención, a corto plazo, es sumar una heladera para ampliar la oferta con bebidas frías, postres y tortas con frutas, además de sándwiches de miga, una de las opciones más solicitadas por los clientes.
Respecto al trabajo durante las Fiestas de Navidad y Año Nuevo, explicó que se elaboraron budines, panes dulces y panetones, con una venta acorde al volumen producido. “No fue como otros años, pero se vendió todo lo que se hizo, que es lo importante”, afirmó. También destacó el intenso trabajo con piononos, uno de los productos con mayor demanda en esa época del año, elaboraciones que están a cargo de Alberto (Cedeño), su esposo, quien se ocupa de la producción diaria junto al equipo.
Consultada sobre productos aptos para celíacos, Leticia aclaró que no se elaboran opciones sin TACC debido a la contaminación cruzada propia de una panadería tradicional, por el uso de hornos y maquinaria destinados a productos con harina de trigo.
En cuanto a la organización del trabajo, explicó que ella atiende por la mañana, de 7 a 13, mientras que su hijo se encarga del turno tarde, de 16.30 a 21, completando así la atención diaria en el local. “Estamos en todos lados, pero contentos”, resumió.
Panadería La Holandesa, además de años de trayectoria en su casa central en calle Moreno, suma esta sucursal con nueva dirección, que ya se integró plenamente a la vida cotidiana del centro de la ciudad.