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Del mostrador a la pantalla: cómo mejorar las ventas del comercio local desde lo digital

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En una nueva edición de Tecnología al Paso, Gustavo González puso el foco en una cuestión cada vez más importante para los comercios locales: cómo aprovechar las herramientas digitales no solamente para “estar” en Internet, sino para transformar esa presencia en una verdadera vidriera comercial y, sobre todo, en una oportunidad de venta.

Hoy, antes de acercarse a una ferretería, una forrajería, un comercio gastronómico o cualquier otro negocio, muchas personas buscan información en Internet. ¿Está abierto? ¿Dónde queda? ¿Cuál es el teléfono? ¿Tiene WhatsApp? ¿Qué productos ofrece? Una de las primeras respuestas suele aparecer en Google.

González explicó que cualquier comercio puede tener presencia gratuita en Google Maps, incorporando información fundamental como dirección, horarios de atención, teléfono, sitio web y enlaces a sus redes sociales. En determinados rubros también es posible sumar catálogos o menús.

La importancia de mantener esos datos actualizados está directamente relacionada con la posibilidad de concretar una venta. Si una persona busca un comercio a determinada hora y encuentra que está abierto, sabe dónde está y puede contactarlo, aumenta la posibilidad de que finalmente se acerque o realice una consulta.

El especialista remarcó que esa información no aparece automáticamente: es el propio comercio el que debe registrarse y completar sus datos. El proceso de verificación se fue simplificando con el paso del tiempo y hoy resulta mucho más accesible.

Pero tener presencia digital es apenas el primer paso.

Estar en redes no alcanza: hay que convertir presencia en ventas

González planteó una diferencia clave: una cosa es estar en las redes sociales y otra es utilizarlas como una herramienta comercial.

“Tengo que estar” ya no es suficiente. La pregunta siguiente es qué hacer con esa presencia: cómo mostrar los productos, cómo facilitar el contacto y cómo generar una venta.

En ese sentido, planteó que la actividad comercial online puede pensarse como una nueva sucursal. No necesariamente reemplaza al negocio físico, sino que funciona como un complemento.

La vidriera que antes estaba exclusivamente sobre la calle ahora puede tener una segunda versión digital: mostrar productos, informar precios, responder consultas, recibir pedidos y facilitar el contacto con potenciales clientes.

WhatsApp Business: una herramienta para no perder oportunidades

Dentro de ese esquema, WhatsApp ocupa un lugar central. El uso de la mensajería desplazó en buena medida al teléfono fijo como vía de comunicación cotidiana, especialmente entre los consumidores más jóvenes, que suelen preferir enviar un mensaje antes que realizar una llamada.

Por eso, González recomendó explorar las posibilidades de WhatsApp Business, que permite separar la comunicación comercial de la personal y ofrece herramientas pensadas específicamente para los negocios.

Una de ellas es la posibilidad de establecer horarios de atención. Si un cliente escribe un sábado a la noche y el comercio no trabaja hasta el lunes, puede recibir automáticamente información sobre los horarios y el mensaje queda registrado para ser respondido posteriormente.

Eso permite que una consulta no se pierda simplemente porque el comercio estaba cerrado.

Además, WhatsApp Business permite crear un catálogo de productos y, en determinados casos, recibir pedidos directamente desde la plataforma. De esta manera, el cliente puede consultar qué se ofrece, elegir un producto y avanzar con la compra sin necesidad de utilizar sistemas complejos.

 

Prepararse para un consumidor cada vez más digital

El desafío, según González, no termina en Google, Instagram o WhatsApp. La inteligencia artificial también comienza a modificar la manera en que las personas buscan información y realizan compras.

Durante el programa contó su propia experiencia utilizando un agente de inteligencia artificial para buscar y comparar un repuesto que necesitaba comprar. El sistema recorrió distintas opciones, comparó características y precios y lo ayudó a determinar cuál era la alternativa más conveniente.

La experiencia sirve para anticipar un cambio que también alcanzará a los comercios: en el futuro, cada vez más personas podrán utilizar agentes digitales para buscar productos y tomar decisiones de compra.

Por eso, para un negocio será cada vez más importante que sus productos estén correctamente identificados, descriptos y publicados en Internet. Un catálogo incompleto, una descripción confusa o información desactualizada pueden hacer que ese producto directamente no sea encontrado.

La inteligencia artificial también puede ayudar al comerciante

González buscó además derribar la idea de que para aprovechar estas herramientas es necesario ser especialista en tecnología.

La inteligencia artificial puede utilizarse como asistente para tareas concretas: elaborar una campaña para redes sociales, mejorar la descripción de un producto, organizar un catálogo, pensar contenidos o encontrar nuevas formas de presentar un negocio.

La clave está en aportar información precisa sobre el comercio y sus productos y utilizar las respuestas como punto de partida, ajustándolas a las necesidades reales del negocio.

Incluso mostró cómo los agentes pueden automatizar tareas repetitivas. En su caso, explicó que utiliza uno para detectar nuevas publicaciones, generar contenido a partir de ellas y preparar publicaciones para redes sociales.

Cuidar también lo que se publica

La digitalización, sin embargo, también exige atención. Durante el espacio, González relató el caso de un comercio que publicó una oferta con un error en el precio: un producto que costaba $290.000 apareció publicado a $29.000.

El ejemplo sirve para recordar que una vidriera digital también necesita mantenimiento y control. Antes de publicar una promoción hay que revisar precios, imágenes, características y condiciones de venta.

El comercio digital amplía las posibilidades, pero también multiplica la velocidad con la que un error puede llegar a los clientes.

La conclusión de Tecnología al Paso fue concreta: el comercio físico no desaparece, pero necesita sumar su versión digital.

Google permite ser encontrado; las redes sociales permiten mostrar lo que se vende; WhatsApp facilita el contacto y los pedidos; los catálogos organizan la oferta; y la inteligencia artificial comienza a convertirse en una herramienta para optimizar y automatizar tareas.

La vidriera ya no termina en la puerta del local. También está en la pantalla del teléfono de cada potencial cliente. Y para los comercios locales, empezar a construirla es una manera de competir, adaptarse a los nuevos hábitos de consumo y, fundamentalmente, generar nuevas oportunidades de venta.

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