Ocho representantes disputarán las finales de los Juegos Bonaerenses. Gastón Farías repasó el presente de la disciplina y el crecimiento logrado durante los últimos cuatro años.
El tenis de mesa de General Villegas volverá a tener una importante representación en las finales provinciales de los Juegos Bonaerenses. Ocho jugadores consiguieron su clasificación y viajarán a Mar del Plata para afrontar una nueva experiencia competitiva, con el antecedente de las cinco medallas obtenidas en la edición anterior.
La delegación estará integrada por tres representantes de Adultos Mayores, cuatro de Personas con Discapacidad (PCD) y un juvenil. En Adultos Mayores clasificaron Juan Alejandro Castaños, en Categoría A masculino; Iván Sosa, en Categoría B masculino; y Alicia Otero, en Categoría B femenino.
En PCD estarán Jazmín Romero, en Sub 18; Lucas Ocampo, en +19 masculino; Brenda Romero, en +19 femenino; y Elian Pedersoli, en Trasplantado. Por su parte, Rodrigo Tiano Bitti competirá en Sub 18 Juveniles.
“Este va a ser el cuarto año. Estamos contentos, entrenando y esperando justamente las finales”, señaló Gastón Farías, entrenador de la disciplina, quien también recordó lo sucedido en la última edición, cuando General Villegas consiguió dos medallas de oro, una de plata y dos de bronce.
Rodrigo Tiano Bitti y Emma Gianolio fueron campeones provinciales, Lucas Ocampo obtuvo la medalla de plata, mientras que Brenda y Sergio consiguieron el bronce. “Fue un logro muy grande porque fuimos el municipio que más medallas trajo en esa disciplina”, destacó Farías.
El entrenador considera que esos resultados son consecuencia de un proceso que comenzó hace cuatro años y que fue creciendo de manera progresiva. Junto a Pablo del Arca, comenzó a desarrollar la disciplina luego de realizar el curso de entrenadores de tenis de mesa. Lo que inicialmente nació como una actividad recreativa fue tomando una estructura cada vez más competitiva.
“Empezamos al principio, teníamos un montón de niños, pero teníamos pocas mesas”, recordó Farías. En determinado momento llegaron a tener alrededor de 30 chicos, situación que obligó a organizar turnos debido a la cantidad limitada de mesas y al espacio disponible.
Actualmente, los entrenamientos se desarrollan en el Molino y en Sportivo. La escuela cuenta con cinco mesas en el primero de esos espacios y cuatro en el segundo, además del material específico que requiere la disciplina.
En ese sentido, Farías remarcó el acompañamiento recibido para poder sostener el crecimiento. Destacó el aporte del municipio, que permitió incorporar algunas mesas y un equipo multibolas, y también el respaldo de Sportivo, que desde hace cuatro años facilita sus instalaciones.
La evolución también se observa en el perfil de los jugadores. La escuela reúne niños, adultos mayores y personas con discapacidad, en una disciplina que, según Farías, tiene un fuerte componente inclusivo.
“Nosotros le brindamos el deporte a cualquier persona”, afirmó. Y puso como ejemplo a Elian Pedersoli, quien comenzó a practicar tenis de mesa de grande, es trasplantado y ahora tendrá la posibilidad de competir en Mar del Plata.
Entre los juveniles, Rodrigo Tiano Bitti volverá a ser una de las principales referencias. Por edad debería competir en Sub 16, pero su participación en determinados torneos hizo que fuera considerado federado, por lo que afrontará la competencia en Sub 18 libre.
“Va a tener lindos partidos, posiblemente le vaya bien, posiblemente le vaya mal, pero ya va a estar preparado”, explicó Farías, quien entiende que el desafío será importante para continuar con su formación.
La competencia en Mar del Plata tendrá una primera etapa con zonas de cuatro jugadores. Cada participante disputará un partido por jornada y, en caso de ganar los tres encuentros, avanzará a semifinales y tendrá la posibilidad de jugar la final.
La preparación ya está en marcha y los jugadores conocerán a sus rivales aproximadamente una semana antes del inicio de la competencia. “Cuando vamos allá nos conocen, porque somos fuertes en algunos sectores, más que nada en discapacidad”, contó Farías.
El objetivo será volver a competir al máximo nivel y, si es posible, repetir los buenos resultados del año pasado. Sin embargo, el entrenador también entiende que cada participación representa una instancia de aprendizaje.
“Si no nos va bien, igualmente sigue siendo un aprendizaje o algo, una experiencia más”, sostuvo.
Mientras espera el viaje a Mar del Plata, Farías también trabaja en lo que podría ser el cierre de temporada. La escuela gestiona la realización de una clínica con una destacada jugadora del tenis de mesa argentino, además de la posibilidad de organizar un torneo regional junto a representantes de Trenque Lauquen, 30 de Agosto y General Pico.
Así, el tenis de mesa villeguense transita su cuarto año de actividad con una delegación numerosa en los Juegos Bonaerenses y con una estructura que continúa creciendo.
“Yo que voy todos los días, para mí tuvimos resultados muy rápidos”, resumió Farías. Y dejó una definición que sintetiza el espíritu de la disciplina: “Cuando por ahí no vengan las tan buenas, aprenderemos; mientras, disfrutamos”.
