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General Villegas
jueves, 4 marzo, 2021

Peronismo en llamas: un nuevo frente y una reunión que se postergó quién sabe para cuándo

Creada el 20 de febrero -ayer nomás- la nueva página de Facebook de los seguidores de Kolina parece ir más allá de una simple estrategia comunicativa.

Se llama «Frente Pedro Satragno» y además de la connotación que aporta el recuerdo del desaparecido ex concejal lleva a pensar que el autodenominado frente podría batallar en soledad en las próximas elecciones.

«Somos un movimiento político creado por Pedro Satragno dentro del partido Kolina. Representamos lealtad y organización al proyecto democrático, nacional y popular constituido el 25 de mayo de 2003. Lealtad con las mayorías populares y el pueblo argentino. Tenemos una visión descentralizada del distrito de General Villegas, empoderando la libertad y autonomía de sus pueblos», reza la presentación.

Dentro del espacio político, que responde a Unidad Ciudadana, esperaban con ansiedad la reunión que iba a realizarse anoche, finalmente postergada sin fecha definida. «Varios no podían asistir» fue la respuesta, que deja abierto un mar de dudas.

¿Por qué? Porque si bien es cierto que hay dirigentes de vacaciones también lo es que otros no quieren ir, ya sea por conveniencia polìtica o porque esperan definiciones y órdenes de arriba. Por eso la reunión de anoche no se hizo, aún cuando en público todos siguen bregando por la unidad.

«Se suspendió por un desbande masivo a raíz del acercamiento con Alegre», dicen unos, desde la ortodoxia ideológica extrema. Que en realidad no fue más que una invitación a asistir. «El desbande es en Kolina. Al parecer varios se alejarían para apoyar a Sol Fernández», arrojan otros. Se verá.

Recluido a la espera del desgaste de sus adversarios, Gilberto Alegre retacea sus apariciones públicas. Los deja hacer. Y recoge los frutos.

En eso Sol Fernández parece copiar sus movimientos. Limita sus acciones a su rol de concejal y espera que se aclaren las aguas. Avizora que es la elegida de Unidad Ciudadana y que quienes siguen a Cristina deberán sumarse a su línea partidaria. O al menos acompañar.

Cada vez más dispersos, otros sectores o dirigentes con aspiraciones buscan su lugar. Sin liderazgos claros, la unidad luce ajada. Unos se irían con Fernández, algunos con Alegre. Pero no se descarta una tercera opción, más allá de los buenos anuncios de las redes sociales.