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General Villegas
jueves, 29 febrero, 2024

Está detenido en Villegas el dealer condenado a 4 años y 2 meses de prisión

Había sido atrapado con cocaína para armar unas 400 dosis, en un operativo en la terminal de ómnibus de nuestra ciudad.

En un fallo donde se hace una profunda reflexión sobre el impacto del flagelo de la droga en nuestra sociedad con datos que alarman y las nuevas modalidades de venta que hacen cada vez más accesible y peligroso el consumo de estupefacientes, el Tribunal Oral Criminal N° 1 de Trenque Lauquen condenó a la pena de 4 años y dos meses de prisión a un dealer que fue atrapado con cocaína encima, en un operativo en la terminal de ómnibus de General Villegas, informó Data Trenque.

Y agregó que «se trata de Miguel Enrique Recarte Lucero, quien fue condenado por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización».

La sentencia, sin embargo, dispuso una modalidad de arresto domiciliario para Recarte, “autorizando salidas laborales de lunes a viernes de 08  a 16 horas, debiendo permanecer en su domicilio los sábado y domingo”.

Al mismo tiempo, deberá cumplir una serie de requisitos como someterse al control periódico del Patronato de Liberados, designar a dos personas mayores de edad que garanticen efectivamente el cumplimiento de la modalidad domiciliaria, el depósito de una caución real de $100.000 y la realización de un informe sobre la actividad laboral declarada en un taller mecánico, entre otras.

Además, el juez Marcelo Centeno tuvo en consideración la demora del trámite procesal que se inició en 2016 y tuvo su conclusión días atrás, “toda vez que ha potenciado el estado de incertidumbre propio del proceso penal”. En el fallo, el magistrado consideró que “si bien es cierto que en este caso la cuestión no pasa por la vigencia o subsistencia de la acción penal, no es menos exacto que la demora en el presente trámite no guarda relación con la complejidad del asunto y no se aprecia que el imputado haya incurrido en una actividad procesal que hubiera obstaculizado el normal desarrollo de la resolución del hecho”.

EL CASO Y EL EXPEDIENTE

El caso se inició cuando, a raíz de un llamado anónimo a la Estación Comunal de Policía de General Villegas, se montó un operativo policial en la madrugada del día 20 de mayo de 2016 en la terminal de ómnibus, ya que se esperaba el arribo de un sujeto, que luego sería Recarte, que presuntamente iba a llegar con droga en su mochila.

Efectivamente, el operativo derivó en la interceptación de Recarte; y en la requisa inmediata de sus pertenencias se halló “dentro de su mochila y oculto en el interior de un frasco de talco, tres envoltorios pequeños que contenían “cocaína”. Las pericias químicas posteriores indicaron que se trataba de “clorhidrato de cocaína” con un peso total de 51,17 gramos, con la posibilidad de obtener 418, 31 dosis umbrales para comercializar al menudeo.

Además, en el allanamiento de urgencia realizado en el domicilio del imputado, la policía encontró dos armas y municiones, diferentes elementos que usualmente están vinculados al narcomenudeo como blíster de diferentes pastillas, chips de teléfonos, un celular, tabla de madera, cuchillos, recortes de nylon, y también dos tubos de plásticos cónicos del tamaño de un capuchón de una birome con resto de cocaína.

EL FLAGELO DE LA DROGA

A lo largo del fallo de 38 carillas, el juez Centeno se refirió en reiteradas ocasiones a “uno de los karmas que viene destrozando en sus mismas entrañas a la humanidad, cual es, el fenómeno del tráfico de drogas, que no repara en edad, género, cultura ni clases sociales, que vincularon al inculpado con una de las modalidades del narcotráfico”.

Y mencionó datos alarmantes sobre el flagelo de la droga en nuestro país y el mundo.

Ya por el año 2016, un informe realizado por la Pastoral Nacional Sobre Drogadependencia del Obispado de Buenos Aires señalaba que el 10% de la población entre 15 y 64 años consume algún tipo de estupefaciente.

Según el Informe Mundial sobre Drogas de las Naciones Unidas, el tráfico de drogas moviliza alrededor de 700.000 millones de dólares y, pese a todas las campañas, la cifra sigue creciendo.

El mismo Papa Francisco insiste en que “hay que luchar para parar el narcotráfico” y luego de leer un informe sobre la situación en el país se lamentó: “Hace 25 años era un lugar de paso de la droga, hoy en día se consume y, no tengo la certeza, pero creo que también se fabrica”.