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General Villegas
domingo, 9 agosto, 2020

Hugo Triaca, un enamorado del rugby y de su infancia en General Villegas

Hugo Triaca es abogado, fue jugador de rugby y formó parte de la comisión directiva de la UAR (Unión Argentina de Rugby), pero sin dudas que los años que rememora con mayor cariño y nostalgia son sus inicios en General Villegas.

«Recuerdo la Escuela 17, los amigos que siempre están, los que ya partieron. No había equipos de Rugby en Villegas en esa época. Para mí era un deporte totalmente desconocido. Yo en Villegas jugaba al fútbol en el campito de Don Pedro Biglia frente a la cancha del Club Sportivo, con Ramón Chiaraviglio, los hermanos Massa, Perico Tirone, los Elgue, los Rovassio. Jugábamos desde la 1 hasta las 6 de la tarde. Recuerdo llegar a mi casa roñoso, aguantarme un reto de mi mamá, bañarme, acostarme a dormir y al otro día la misma rutina», cuenta Hugo en diálogo con OVACIÓN.

«También corrí en karting, entre los 6 y 8 años, en la pista de Unión Deportiva Villegas. Los cochecitos se los daban uno a cada taller mecánico de Villegas. A mí me lo preparaba el increíble Mario Picco, la gente de la Chevrolet. Competía con Carballido, Roberto Pérez, Alonso. Gané muchas carreras. La gente apostaba para ver quién ganaba. Como casi siempre ganaba, terminaba la carrera y la gente me abrazaba y me dejaba algún billete que yo lo guardaba para comprar caramelos. Llegaba a casa y mamá me lo sacaba. Te hacían dar la vuelta de honor con una corona de laureles. Mi papá me quería  llevar a correr a Mendoza y mi mamá se opuso», añade.

Luego comenzó a jugar al básquet en Sportivo y más tarde en Eclipse, cuando tenía 10 u 11 años.

«Pasó el tiempo y me fui a estudiar al Liceo Naval. Me encontré con un colegio que para mí era un sueño, y pasé de hacer dos deportes a hacer softball, rugby, atletismo, natación, remo, vela. Ahí tomé contacto con el rugby, pero como tenía base de fútbol y de básquet jugué mucho al fútbol y al básquet en el seleccionado del colegio. En quinto año comencé a jugar al rugby. Fue un deporte que aproveché, disfruté y sigo disfrutando mucho», explica Hugo.

Su carrera en el rugby

«En el año 67 empecé a jugar en el equipo del centro de graduados del Liceo hasta el 69, cuando tuve una lesión en la rodilla izquierda que me alejó de las canchas casi todo el año. Después me integré al plantel superior que a fin del año 69 logró el primer ascenso a primera en la historia del club. Seguí jugando hasta que me casé y volví a Villegas, desde el 70 al 74», detalla Triaca.

«En rugby jugué 15 partidos en primera. Empecé grande a jugar. Me costó endurecer el físico, pero jugué en base a constancia, trabajar, cuidarme. Jugaba de 8 y era pateador, tal vez por el fútbol. Jugué contra los mejores equipos de Buenos Aires», agrega.

«Fue un plantel muy importante, de muy buenos jugadores. Hoy los integrantes de aquel plantel superior nos seguimos reuniendo todos los jueves, aunque ahora no podemos por la pandemia. El rugby crea vínculos de solidaridad y de compromiso con el otro muy importantes. Esa es la clave del éxito deportivo, tanto del fútbol como del rugby y del básquet: tener un grupo humano que esté detrás de un objetivo», remarca Hugo.

En ese momento el Liceo Naval tenía un plantel de 60 jugadores. Hoy ese número se ha incrementado y algunos integrante de los Pumas salieron de allí.

«La patria es la infancia»

«La patria de uno es la patria de la infancia, es una de las etapas más lindas de mi vida. Cada vez recurro más a Villegas, mis sentimientos, mis recuerdos, mis amigos. Cuando llego a Villegas llego a visitar mis fantasmas, porque el Villegas que yo viví ya no existe más. Los amigos que tenía, algunos no están y otros partieron», se despide Hugo Triaca, envuelto en un halo de añoranza por su niñez y por aquel General Villegas que ya forma parte del recuerdo.